
"El universo (que otros llaman la biblioteca) se compone de un número indefinido" Borges hablaba de su teoría de números indefinidos e infinitos...
-¡Hiberión! ¡la biblioteca existe! esa verdad cuyo corolario inmediato es la eternidad futura del mundo, ninguna mente razonable puede dudar. El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrinas para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de Dios-
¡Que ideas Borges! ¡cada marioneta es un libro entonces!, un laberinto de letras, cada uno es inventor de su propia historia y en diversos idiomas ¡vaya teoría!.
-¡En efecto bufón! he visto el desempeño de tu función indefinidas veces, muchos peregrinos de ideas vienen aquí, la mayoría codiciosos en busca de libros de apología y de profecías, pero los reales buscadores no recuerdan que la posibilidad de que un hombre encuentre la suya, o alguna pérfida variación de la suya, es computable en cero...
Borges ¿y tú que sabes de la teoría del secreto?
-Digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito ni mucho menos ético hablar de un secreto que no me compete-.